Registro sectorial · Energía e infraestructura crítica · Argentina
Trece incidentes en seis años, y ocho de ellos nunca tuvieron una línea publicada
Este es el registro de los ciberincidentes conocidos en el sector energético argentino entre 2020 y 2026, con la fuente de cada fila. Se arma cruzando prensa, comunicaciones a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y los sitios donde los atacantes publican a sus víctimas. Registra lo que pasó y lo que se dijo que pasó, en columnas separadas, porque en varios casos no coinciden.
El registro
Qué le pasó al sector, fila por fila
Trece incidentes en energía e infraestructura crítica, de junio de 2020 a agosto de 2026. La columna de confianza dice de dónde sale cada fila: alta cuando lo confirmó la organización, un regulador o prensa con fuente directa; media cuando lo único que existe es el aviso del atacante.
| Fecha | Organización | Subsector | Actor | Cómo se supo | Confianza |
|---|---|---|---|---|---|
| 2020-06-07 | Edesur (Enel Argentina) | Distribución eléctrica | Snake / EKANS | Prensa | alta |
| 2022-04-05 | Transportadora de Gas del Sur (TGS) | Transporte de gas | Sin atribuir | Prensa | alta |
| 2023-02-14 | Grupo Albanesi | Generación y comercialización | LockBit 3.0 | Sitio de filtración | media |
| 2023-07-13 | BTU S.A. | Servicios energéticos | 8Base | Sitio de filtración | media |
| 2024-06-13 | Amarilla Gas | Distribución de GLP | Play | Sitio de filtración | media |
| 2024-12-18 | Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) | Nuclear | Money Message | Prensa | alta |
| 2025-01-04 | Hidrocarburos Argentinos (HASA) | Upstream | ElDorado | Sitio de filtración | media |
| 2025-02-04 | 360 Energy | Generación solar | Akira | Sitio de filtración | media |
| 2025-05-16 | Hidrocarburos Argentinos (HASA) | Upstream | BlackLock | Sitio de filtración | media |
| 2025-05-27 | Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) | Carbón | Sin atribuir | Prensa | media |
| 2025-11-26 | Electricidad Panamericana | Servicios eléctricos | Dire Wolf | Sitio de filtración | media |
| 2025-12-14 | AySA | Agua y saneamiento | SafePay | Sitio de filtración | media |
| 2026-07-23 | Oleoductos del Valle (Oldelval) | Transporte de crudo | The Gentlemen | Sitio de filtración, luego CNV | alta |
→ la tabla se arrastra en horizontal
Hidrocarburos Argentinos aparece dos veces, con cinco meses y dos grupos distintos de por medio. Ninguna de las dos apariciones tuvo cobertura. AySA no es energía: se incluye porque es un servicio esencial con tecnología operativa y millones de usuarios, que es la categoría que importa acá.
Los datos completos, con lo que declaró cada organización, lo que reclamó cada atacante y las fuentes de cada fila: ciber-incidentes.json.
Hallazgo
El sector se entera por el atacante, o no se entera
De los trece incidentes, ocho se conocen únicamente porque el grupo que atacó decidió publicar a su víctima. No hubo comunicado, no hubo nota, no hubo obligación de decir nada.
El caso de Oldelval mide la brecha con precisión. El grupo The Gentlemen publicó a la empresa en su sitio el 23 de julio de 2026; el hecho relevante a la CNV y las primeras notas son del 2 de agosto. Durante diez días la información existía y circulaba, del lado de quien atacó. Del otro lado no la tenía nadie, ni el mercado, ni las operadoras que contratan ese mismo ducto.
El detalle que ordena todo lo demás es cuál fue el canal. Oldelval informó a la CNV, el regulador del mercado de capitales, porque cotiza y le corresponde comunicar un hecho relevante. No existe un deber equivalente frente a un regulador energético. Una empresa del sector que no cotiza y a la que nadie llama por teléfono no tiene por qué contarle a nadie que la comprometieron — y ocho filas de este registro muestran que, efectivamente, no lo cuenta.
La consecuencia es que ninguna operadora aprende del incidente de la de al lado. No hay un mecanismo de intercambio entre pares del sector, del tipo que existe en otros países para electricidad y para petróleo y gas. Cada empresa enfrenta a los mismos grupos, de a una, sin saber qué le funcionó a la anterior.
Hallazgo
"Sólo sistemas administrativos" no quiere decir lo que parece
Es la frase que aparece en casi todas las comunicaciones del registro. Vale la pena mirar qué sistema fue, en los dos casos donde se sabe.
A TGS le atacaron el SPAC, la plataforma donde se procesan las solicitudes, la asignación y la programación de los volúmenes de gas de la red de gasoductos. Desde ahí nadie mueve una válvula. Desde ahí se decide cuánto gas entra, de quién es, y a dónde va. Un oleoducto tiene una capa equivalente para nominación y balance de crudo, y cumple la misma función: es lo que convierte contratos en flujo físico programado.
Esa capa es administrativa en el organigrama y operativa en la práctica. Cuando se cae, el caño sigue lleno y el gas sigue moviéndose, pero la programación pasa a hacerse por teléfono y planilla, los balances se reconstruyen después, y las penalidades por desvío quedan en disputa. La distinción entre tecnología de información y tecnología operativa, que estructura toda la práctica de seguridad industrial, deja pasar justo por el medio al sistema que decide el despacho.
El incidente de Edesur en 2020 apunta al otro lado del problema. El ransomware fue Snake, también conocido como EKANS, que trae una lista de procesos industriales y los termina antes de cifrar, incluidos programas de interfaz de operador e historiadores de proceso. No hay evidencia pública de que esa capacidad se haya ejercido en Edesur, y este registro no afirma que se haya ejercido. Lo que sí se puede decir es que la familia la trae por diseño, y que llegó a una distribuidora eléctrica argentina en junio de 2020.
Hallazgo
El incidente más citado del sector es el peor documentado
TGS es el caso que aparece en toda cronología argentina de ciberincidentes. También es el que menos resiste una verificación.
Las dos compilaciones profesionales que lo registran lo clasifican como denegación de servicio. En paralelo circula una atribución al grupo ALPHV/BlackCat que no encontré manera de sostener: TGS no figura entre las 731 víctimas listadas de ese grupo, y la nota que suele citarse como respaldo trata de Creos Luxembourg, una empresa de gas y electricidad luxemburguesa, sin mención de Argentina. Parecen ser dos hechos distintos que en algún momento se fundieron en uno.
Por eso la fila de TGS queda sin atribuir, y por eso este registro separa la confianza en que el incidente ocurrió de la confianza en quién lo hizo. Un sector que discute su exposición sobre la base de un caso cuya autoría nadie verificó no está discutiendo sobre datos.
Lo que sigue
La capa que se está agregando ahora
Todo lo anterior describe un sector con visibilidad pobre sobre su propia exposición. Encima de eso se está montando otra cosa.
Del lado ofensivo, los agentes de inteligencia artificial ya compiten en seguridad industrial: uno de ellos entró en el top-10 del capture the flag de tecnología operativa de Dragos en 2025, un torneo pensado para especialistas humanos. Del lado defensivo, empezaron a aparecer bancos de prueba para medir qué saben hacer los modelos en entornos industriales reales, como CritBench sobre subestaciones digitales bajo la norma IEC 61850.
Ninguno de esos trabajos toca la capa de nominación y despacho. Es decir: la literatura mide subestaciones y controladores, mientras los dos incidentes argentinos de los que se conoce el sistema afectado pegaron en la capa comercial que programa el flujo. Al mismo tiempo, esa capa comercial es adonde están llegando primero los copilotos y los agentes, porque es la que tiene datos tabulares, procedimientos escritos y decisiones repetitivas.
Este registro no responde qué pasa cuando un agente con acceso de escritura opera ahí. Lo deja planteado con la única base que corresponde, que son los incidentes que ya ocurrieron.
Límites
Qué no se puede afirmar con estos datos
No se puede afirmar que estos trece sean todos. Son los que dejaron rastro público, y el propio registro muestra que el rastro depende de si el atacante decidió publicar y de si la empresa cotiza. Un incidente resuelto en silencio, sin exfiltración y sin cotización, no aparece acá ni en ningún lado.
No se puede afirmar que las ocho filas de confianza media hayan ocurrido como las cuenta el atacante. Un grupo de ransomware publica víctimas para presionar, y tiene incentivo a exagerar el alcance, el volumen y la sensibilidad de lo que se llevó. Lo verificable es que la publicación existe, no lo que dice.
No se puede afirmar nada sobre el estado de la seguridad de ninguna de estas organizaciones. Aparecer en el registro significa que fueron atacadas, no que estuvieran mal preparadas; varias de las que aparecen contuvieron el incidente sin interrupción de servicio. La ausencia del registro tampoco significa lo contrario.
Y no se puede afirmar que la capa de nominación y despacho sea el punto de entrada preferido. Son dos casos con sistema conocido sobre trece incidentes. Es una hipótesis que la evidencia disponible hace razonable, y que hace falta contrastar con gente que opere esos sistemas.
Cómo está hecho
Fuentes, actualización y correcciones
Las filas salen de tres canales. La prensa especializada argentina y las comunicaciones de las propias organizaciones dan cinco filas, de las cuales cuatro llegan a confianza alta: la de YCRT queda en media porque su única fuente es una compilación secundaria. Los sitios donde los grupos de ransomware publican a sus víctimas dan las otras ocho, y se consultan a través de la interfaz pública de ransomware.live, que a la fecha lista 178 víctimas argentinas de todos los sectores. Las direcciones de los sitios de filtración están registradas y no se publican.
Un monitor corre contra esa misma interfaz, cruza cada víctima argentina nueva contra un léxico del sector y avisa cuando hay que escribir una fila. La fila la escribo a mano: ningún endpoint devuelve lo que declaró la empresa, y esa columna es la mitad del valor de esto.
Las correcciones que lleguen se aplican a la fila y quedan anotadas con fecha en el arreglo correcciones del archivo de datos, con qué cambió y quién lo señaló. Nada se edita en silencio. El pedido está arriba, con la dirección: volver al aviso.
Quién está detrás
Matías Podeley. Dieciocho años en energía — ingeniería de reservorios, después desarrollo de negocio, casi siempre del lado que contrata a los especialistas. Estas herramientas las construyo yo, con datos públicos e IA. Buenos Aires.
La investigación en seguridad de inteligencia artificial que hay atrás de la última sección: research.